jueves, 27 de mayo de 2010

Fran Domínguez. Analista programador y Psicólogo. Barcelona


De Rachel me gusta sobretodo como plasma el pensamiento, que es algo así como una forma caótica. Pero cuando crees haber encontrado el punto de su inspiración en lo ambiguo o en lo abstracto, es cuando te das de morros contra mensajes tan directos como los que nos cuentan las Barbie crucificadas, que aunque parezca que estén calladas tienen mucho que decir. Materiales sencillos y cosas que contar, esa es la combinación de Rachel, por eso cada cuadro, cada elemento es como escudriñar en una parte desconocida de nuestras mentes.

Karla Leardini. Escritora y fotógrafa. Colombia.


Creo que sus obras reflejen un universo femenino conectado de manera profunda a lo onírico y al subconsciente. Su mirada expresa una artista contemporánea sin complejos (al contrario del ser humano que contempla) ni pretensiones más allá del expresar la propia intima poética a través de una reinterpretación muy propia de la cotidianidad y el arte preestablecido. Lo que más me cautiva es que se trata de un arte de las pequeñas cosas (la técnica y el material que utiliza lo refleja my bien): un arte de los momentos que quizás para los demás son insignificantes pero que para la artista se revelan de repente como epifanías de color.

Noemí Doménech. Consultora financiera. Madrid.

Sensaciones, eso es lo bueno de su obra que me gusten más o menos los cuadros no es lo importante. Despiertan siempre algo en mi, emociones básicas, alegría ,rechazo, tristeza, por tanto no dejan indiferente ;para mí eso es arte, la capacidad de transmitir e interpretar como te de la gana y eso es lo que Rachel consigue y espero que siga haciéndolo.